Alumna del Jardín de Niños Revolución Mexicana cayó de un juego y el seguro de gastos médicos de la escuela no fue suficiente para cubrir su atención.
-Dejaron endeudada a la madre de la menor con la cuenta de una clínica particular a la que fue trasladada -Para poder cubrir el tratamiento de su hija, ha tenido que realizar rifas
#CdValles El pasado 6 de noviembre, Alejandra, una menor de apenas 5 años de edad, alumna de tercer año del grupo “A” del Jardín de Niños Revolución Mexicana, cayó de un juego durante la hora del recreo dentro de la institución educativa.
Fue alrededor de las 10:50 horas cuando su madre, Karina, fue notificada del accidente. De inmediato, la menor fue trasladada a una clínica particular para su atención médica; sin embargo, ya en el nosocomio le informaron que el seguro de gastos médicos contratado por el Gobierno del Estado no era suficiente para cubrir la atención, por lo que, al haberse excedido el monto autorizado, debía pagar 5 mil pesos.
Dicha cantidad no ha podido reunirla, ya que, ante la falta de respuesta por parte de la institución educativa, ha tenido que cubrir en su totalidad los gastos médicos de la menor. El diagnóstico ha sido preocupante, al grado de que Alejandra ha perdido la sonrisa debido a los constantes dolores de cabeza que presenta.
A la fecha, y como ha podido, realizando rifas y quinielas, Karina ha logrado cubrir más de 30 mil pesos del tratamiento de su hija; sin embargo, este aún no concluye, pues la menor requiere atención especializada, cuyas consultas tienen un costo cercano a los 2 mil pesos.
Por parte de la escuela y de las autoridades educativas, la madre asegura que únicamente ha recibido amenazas de que, si la menor no se presenta a clases, será dada de baja del plantel. Además, señala que lejos de encontrar apoyo por parte de la supervisión escolar, solo le han dicho que no se preocupe, que en caso de que su hija fallezca le otorgarían 50 mil pesos.
Karina se encuentra desesperada y pidió el apoyo del Gobernador para continuar con la atención médica de su hija y evitar que el golpe recibido en la cabeza le deje una secuela permanente que pueda cambiar su vida si no se atiende a tiempo.





